Al principio me daba algo de miedo. Pero estaba atascada como en un laberinto sin salida, y ahora ya puedo resolver mis conflictos en mis relaciones y en el trabajo. Empecé a reconocerme. Me sentí muy apoyada, por Cristina que siempre está ahí en todo momento, te empuja cuando te paras y te sostiene al mismo tiempo, y también por los compañeros, que al final estamos todos en un mismo barco y vamos avanzando poco a poco juntos. Es una maravilla este curso, lo recomiendo a todo el mundo.