El autoconocimiento es el motor de toda transformación.
¿Quién Soy?
Mi nombre es Cristina, soy experta en inteligencia emocional y trabajo de forma independiente. Estamos desarrollando y entregando únicamente el producto principal: el programa imparable, una formación de 3.200€ y cuyo objetivo es la de transformación personal de 6 a 9 meses (con acceso total durante 1 año), que combina contenido teórico riguroso, aplicación práctica y acompañamiento continuo. Máster en Bioneuroemoción y experta en inteligencia emocional.
Mi historia

Nací tras la “noche de las brujas”, el 24 de junio de 1994 en una ciudad de España llamada Valladolid. Tuve la suerte de ser una niña muy esperada y querida.

Sin embargo mi infancia no fue facil. Así tanto que la tengo en blanco hasta los 9 años. Sufrí lo que es la coalición y la manipulación parental. Me llenaron de miedo y de odio para separarme de mi madre, de su familia y de mi hermano pequeño. Yo no quería ver a nadie, tenía rabia, pero sobre todo mucho miedo de todo el mundo. Fui criada en la soledad del campo y aislada emocionalmente.

Cuando llegué a la adolescencia…todo eso explotó, descubrí las mentiras y todos los vínculos importantes de mi vida estaban rotos. No tenía en quien confiar, así que me “tiré” a la calle. Dormía muchas noches en portales y debajo de un puente con tal de no volver a casa.
Empecé una relación muy tóxica donde sufrí maltrato, con 16 años tuve mi primera etapa de depresión y aparecieron los ataques de ansiedad.

Con los años, muchas cosas mejoraron, pero me perseguían todavía todos los traumas sin sanar y cargaba con una personalidad que vivía a la defensiva y victimizándose. Las consecuencias de todo ello se veían en mi vida. Nada fluía, nada salía bien y yo luchaba en bucles infinitos de recaídas depresivas y ansiedad. El punto de inflexión llegó cuando me mudo a Dublín en un último intento desesperado de que mi vida cambiara, pero me topé con la realidad: volví a vivir los mismos conflictos allí también. Eso me hizo aceptar, que el cambio que necesita estaba solamente en mí.

Entonces volví a casa. Me centré en curar mi depresión, en conocerme y sanar todo lo pendiente. Comienzo a estudiar y pruebo todas las terapias que se me cruzan por delante. Con el tiempo y una dedicación al 200%, conseguí comprender y transformarme gracias a mi pasado. Convertí mis heridas en mis puntos de fortaleza, transformé mis relaciones y me alineé con mis talentos y lo que de verdad quería aportar al mundo.
Gracias a todo ese camino, el cual sigo recorriendo, hoy acompaño a muchas personas a hacer lo mismo. A encontrar en sus peores sombras algo que sigue esperando en cada uno de nosotros: nuestra verdadera esencia imparable.